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martes, 28 de octubre de 2014

Cap. 04 Conflictos…





Derek regresó de Cleves del peor humor y casi atropella a Istziar en su precipitada marcha hacia su habitación, pero apenas murmuró una disculpa y subiendo a toda prisa entró azotando la puerta con violencia. Su conversación con Phillipe no había contribuido en nada a pesar de los esfuerzos hechos por su abuelo, a mejorar la ya muy mala opinión que tenía del matrimonio, y por el contrario reforzó la que tenía en el sentido de que éste era un asco. Así mismo pensó que si el motivo mayormente esgrimido para casarse era el de engendrar hijos a quienes legarles títulos, al menos ciertamente él no tenía ese problema.

Su valoración del amor también descendió varios niveles, y concluyó que si había que creer en la almibarada descripción que hacían en los textos literarios del mismo, decididamente no veía razón para sufrir lo que tan descaradamente llamaban dulce tortura, para que finalmente tarde o temprano se terminase, y personalmente creía que ese asunto de enamorarse era un pésimo negocio donde alguna de las partes tenía tantas posibilidades de salir perdedora.

Derek nunca había sido consciente de los muchos votos matrimoniales que él había contribuido a violar, y no es que él fuese de la clase que ahora iba a empezar a sentirse culpable por algo de lo que estaba plenamente convencido que la otra parte involucrada era responsable por sus propias decisiones, sino que eso sumaba más puntos a las desventajas del conflictivo matrimonio.

Sin embargo, Derek tenía un enorme problema, porque la vida siempre ha sido la mejor maestra, a veces dura y cruel pero efectiva, y se encarga de instruir a aquellos que se creen dueños de la verdad absoluta en el sentido de que en realidad ninguna verdad lo es.

Derek no se había caracterizado por ser especialmente discriminador en asuntos de mujeres, y aunque Chris lo había acusado en una oportunidad de no perdonar a ninguna, esto no era totalmente cierto, porque en ocasiones y por mucho que le gustase una fémina, sin aparente motivo decidía dejarla en paz y no volvía a pensar en el asunto. Eso era algo que nadie había sabido nunca a qué obedecía, ni Chris ni posteriormente Tommy o James, y si se lo hubiesen preguntado, lo máximo que habría podido decirles era que su instinto le decía que no y punto, después de lo cual se olvidaba de la mujer en cuestión y ni siquiera volvía a mirarla.

No obstante, poco después del nacimiento de los gemelos, Derek había conocido a una mujer que con solo mirarla su corazón comenzaba a latir en desorden y los pensamientos se iban a paseo. Era hermosa más allá de la belleza, era dulce sin ser melosa y la calidez de su mirada despertaba locas sensaciones en cada centímetro de su piel.

La primera vez que había visto sus ojos, se había perdido irremediablemente en la profundidad azul de esa mirada, pero rápidamente llegó a la devastadora conclusión de que aquella era la mujer más prohibida que podía existir, porque esa hermosa criatura era Istziar, la institutriz de sus hermanos.

Evidentemente aquello no podía ser por muchos motivos, de entre los que destacaban dos que por sí solos eran suficientes para hacerlo tomar la decisión de alejarse. El primero, que esa chica era amiga de Aleksèi y él estaba desmedidamente agradecido con el médico como para ir a enredarse en una relación con alguien que él tan amablemente había traído para hacerse cargo de los gemelos. Y el segundo, suponiendo que hubiese podido ignorar el primero y no podía, en su experiencia cuando la relación concluía y solían concluir muy de prisa después de lo cual él no quería volver a saber de ellas, las chicas habitualmente se mostraban muy difíciles y esto podría redundar en perjuicio para sus hermanos.

De manera que por donde quiera que se mirase, era un mal asunto y siendo tan práctico como era, decidió olvidarlo y volvió a sus andanzas. Pero una cosa era pensarlo y otra muy distinta hacerlo, porque si bien en otras oportunidades cuando decidía hacer a un lado a una chica porque su instinto así se lo indicase no volvía a pensar en ella,  en este caso no había sido así, y cada vez que se la encontraba algo que por fuerza sucedía a diario ya que vivían en la misma casa, sus sentidos enloquecían y el mencionado instinto lejos de ayudarlo lo que hacía era contribuir al caos interno.

Con tan precaria y casi nula colaboración de su cuerpo y de su cerebro, Derek recurrió a otro método. Normalmente él era un chico encantador, extrovertido, parlanchín y bromista, pero en presencia de Istziar se volvía hermético y si se veía obligado a hablar, resultaba directamente desagradable. Sus padres estaban asombrados y se sentían sumamente apenados con Istziar, porque siendo que no la consideraban una sirviente y sabían de hecho que pertenecía a una familia noble, era tratada con todas las consideraciones del caso y eso incluía que compartiese la mesa con ellos para gran consternación de Derek. Y en el caso de Istziar que suponía que el origen de la antipatía de Derek era por su condición, se esforzaba en ignorar sus desplantes y seguía siendo igualmente amable con él y esto lo tenía enfermo. De manera que el pobre chico había estado viviendo un infierno personal durante casi dos años, y aparte de la petición de su madre de no contrariar a su padre, esa situación fue la que impulsó en forma definitiva el viaje de Derek a Londres.

Pero el dichoso viaje si bien había posicionado a Derek como el soltero más codiciado de la temporada y había obtenido un resonante éxito entre la población femenina, también le había granjeado una indecente cantidad de enemigos en el bando masculino para sus escasos dieciocho años, lo había llevado a descubrir la relación extramatrimonial de su padre, lo había convencido de que ninguna mujer era sincera y acababa de comprobar que había resultado del todo inútil con respecto a Istziar, porque hacía un momento se la había tropezado y sus sentidos habían enloquecido de nuevo. De modo que el saldo era completamente desfavorable.


El empeño de Luciano por alejar a Dylan de los Arlingthon, los había llevado cada vez más lejos y por mayores períodos de tiempo, y ahora se encontraban en Kiev. Pero había que reconocerle el mérito, pues Dylan parecía menos tenso y volvía a sonreír.

-         Hoy nos marchamos  --  dijo Luciano durante el desayuno

-         ¡Hombre, pero si acabamos de llegar!

-         Ya me aburrí

-         ¿Y era a mí al que solías llamar inquieto?

Pero Luciano se limitó a sonreír y esa misma noche estaban en Polonia, en una agradable reunión y siendo objeto de la amable atención de unas lindas damiselas al menos en el caso de Dylan, porque Luciano tenía rato que había desaparecido de la vista. A pesar de que Dylan estaba concentrado en la conversación con las damas, repentinamente se tensó y con disimulo comenzó a buscar el origen, unos segundos después hacía su entrada Loran Hársady y él se tranquilizó. Normalmente Loran lo evitaba cuando coincidían en alguna reunión y por mucha manía que le tuviese, Dylan estaba seguro que no haría nada estúpido.  Un momento después vio a los Varhidi y pensó que esa reunión tenía una gran concurrencia de Devrigs.

Mucho más tarde caminaba por el salón en busca de Luciano cuando sintió que Zsa Zsa se le acercaba.

-         Dhakvrevit larsèvirier  --  saludo ella

-         Zdravi Zsa Zsa  --  respondió él  --  ¿Desde cuándo tan formal?  --  y ella sonrió

-         No sabía que estabas en Polonia

-         No tendrías por qué, llegamos esta mañana

-         Llegamos  --  repitió ella con un deje de desilusión  --  es decir que no vienes solo

-         No

Zsa Zsa no había olvidado la advertencia de Iyul con respecto a Dylan y esperaba que su acompañante no fuese él, porque ella no había renunciado a sus propósitos. Dylan sintió deseos de reír al ver lo que ella estaba pensando, porque según lo que sabía de Zsa Zsa y aunque era muy atractiva, ciertamente no hacía falta una amenaza de Iyul para mantenerlo alejado de ella. Pero como Zsa Zsa lamentablemente no poseía la habilidad de Dylan y no podía saber lo que él estaba pensando, se colgó de su brazo.

-         En todos estos años, no hemos tenido una conversación como es debido

-         No soy del tipo conversador Zsa Zsa

-         Eso no es lo que opinan de ti  --  dijo ella con coquetería

Dylan le siguió el juego un rato más y estaba por excusarse cuando sintió de nuevo la advertencia de la presencia Devrig y una que no se correspondía con los presentes,  Zsa Zsa también la sintió porque giró la cabeza. Ambos fijaron sus miradas en un grupo de alrededor de ocho sujetos que estaban a pocos pasos.

-         ¿Los conoces?  --  preguntó Zsa Zsa

-         No

-         Lothian  --  escuchó Dylan que le decía Yvaylo

Esto lo sorprendió un poco, porque si bien era usual encontrárselos en Francia, Italia e Inglaterra, no lo era en países tan al oriente. Le recordó a Yvaylo que no quería otra intervención suya como en el caso de Giorgio a menos que fuese extremadamente necesario. Conversó unos minutos más con Zsa Zsa,  se despidió y comenzó a alejarse, pero siendo que sus sentidos ahora estaban más alertas porque una cosa era Loran que sabía no iba a atacarlo y otra muy distinta un Lothian que sí podía hacerlo, así que escuchó claramente cuando uno de los individuos se acercó a Zsa Zsa.

-         ¿Me permite hacerle compañía mademoiselle?

-         No necesito compañía y menos de un desconocido  --  contestó ella

-         Obviamente lo primero no es cierto porque está sola, y lo segundo puede remediarse, mi nombre es Antoine Le Brun  --  dijo el hombre

Pero Zsa Zsa que seguía enojada porque Dylan se le había escapado de nuevo, lo ignoró y le dio la espalda comenzando a alejarse. No obstante, él no parecía dispuesto a ser ignorado y la sujetó por el brazo, lo que fue un gran error.

-         La señorita acaba de decirle en los términos más claros que no desea su compañía y cuando una dama dice no, lo más aconsejable es obedecer, así que suéltela inmediatamente  --  dijo Dylan en tono helado

-         Métase en sus propios asuntos

Aquel fue su segundo error, porque más tardó él en decirlo que Dylan en sujetarlo por el cuello y apartarlo de Zsa Zsa con violencia.

-         Escucha grandísimo necio, no acostumbro a repetir las órdenes, de modo que considérate afortunado y lárgate ahora mismo de aquí

Esto en otras condiciones no habría sucedido nunca, pero a Dylan le tomó solo unos segundos determinar que aquel individuo fuese quien fuese no era una caballero, y por el contrario podría resultar un peligro para Zsa Zsa.

-         ¿Qué está sucediendo aquí?  --  preguntó Luciano que se había hecho presente

-         Que éste imbécil se cree el dueño del mundo  --  dijo imprudentemente el tal Antoine teniendo en cuenta que Dylan no lo había soltado aun, pero sin duda se lo había dicho a la persona equivocada

-         ¡Fuera de mí vista infeliz!  --  exclamó Luciano y Dylan soltó a Antoine pero éste no se movió provocando la ira de Luciano  --  ¿No me escuchaste o es que quieres terminar con un maldito Dykari en tu estúpido cuello?

-         Suponiendo que seas tan rápido  --  dijo el muy imbécil cometiendo así su tercer error, porque ciertamente Luciano era muchísimo más rápido que él

Varias cosas sucedieron al mismo tiempo, Luciano aferró al individuo y antes de que éste se diese cuenta le tenía su Dykari apuntando al discutido cuello. Los acompañantes de Antoine se habían movido con celeridad al verlo en desventaja y cometiendo el último error habían sacado lo que Dylan identificó por primera vez como los famosos nelegasis. Dylan extrajo su Dykari a una velocidad pasmosa y sujetó al primero que se acercó. Loran y Zsiga habían corrido hacia ellos en cuanto percibieron el peligro y cada uno había sujetado a uno de aquellos indeseables. Yvaylo que ya había sujetado a otro se dejó ver y estaban rodeados por más de media docena de Lovets aunque ellos no los estaban viendo.

Aunque aquello había sucedido en un salón lleno de personas, Itlar y los Lovets se habían encargado de que nadie lo notase.

-         Ahora si se fijan bien y suponiendo que no sean del todo estúpidos  --  dijo Yvaylo levantando el brazo izquierdo y dejando al descubierto su Bizlyk para que todos la viesen  --  esto me da derecho a ordenarles que suelten las armas inmediatamente o voy a quitárselas con sus manos incluidas

Si bien aquellos individuos no eran caballeros y si habían podido ingresar a un lugar como aquel era debido a su condición, tampoco eran totalmente idiotas y sacaron rápidas cuentas, ellos eran más pero el que los estaba amenazando era un Lovet y sabían que no solo eran extremadamente veloces y letales, sino que sabían que ya estaban en muchos problemas porque habían visto los anillos de los otros que los identificaban como Yaroslávich, de modo que dejaron caer los nelegasis.

Loran, Zsiga, Luciano y Dylan soltaron a los que aun tenían sujetos e Yvaylo se acercó al grupo llevando al que él tenía aferrado por la parte posterior del cuello y lo empujó junto con los demás.

-         ¿Ahora y antes de enviarlos a prisión, quién de ustedes tendrá la amabilidad de decirme cómo y por qué están aquí?  --  preguntó Itlar haciéndose visible

-         Solo queríamos divertirnos  --  dijo el llamado Antoine

-         ¿Tan lejos de casa monsieur Le Brun?

-         Eso no es un crimen

-         No, pero esto sí lo es  --  dijo Yvaylo agachándose a recoger uno de los nelegasis y con el mismo levantó la Slabira del hombre  --  y esto que llevas al cuello lo confirma, de modo que para todos ustedes son dos años en Zatvor por porte ilícito, a los que se le agregarán dos más por intentar atacar a un Yaroslávich, y en tu caso señor Le Brun se te suman cinco más por desobedecer una orden de tu sizvitel y diez más por intentar atacarlo  --  y sin más trámite  --  ¡Llévenselos!

Era muy improbable que alguno de ellos tuviese ni la más peregrina idea de con quiénes se habían metido, pero miraron a Luciano y a Dylan con inmenso odio concluyendo lógicamente que ellos eran sus altezas reales. Después que pasó la conmoción, Zsa Zsa se acercó a Dylan.

-         Dhavjà sarì  --  pero antes de que Dylan pudiese contestar habló Zsiga

-         ¿Qué sucedió Zsa Zsa?

La pregunta obedecía a que si bien Loran y él habían acudido en cuanto sintieron el peligro, no tenían idea de lo que había pasado, de modo que una vez que Zsa Zsa lo puso al corriente, fue él quien quiso agradecer.

-         No tienen por qué, solo actué como lo habría hecho cualquier caballero bien nacido al ver a una dama en una situación comprometida

-         Pero igual te lo agradecemos  --  dijo Zsiga extendiendo su mano

-         Definitivamente tú no tienes arreglo Zsa Zsa, sigues teniendo la tendencia a atraerte la atención de criminales  --  dijo Loran

Dylan sintió verdaderos deseos de golpearlo, porque aunque había actuado como Luciano le dijo una vez que lo haría cualquier Yaroslávich que lo viese en peligro sin importar que personalmente tuviese problemas con él, ahora volvía a ser el mismo infeliz de siempre. Pero ya Loran se había despedido y se alejaba, lo que quizá fue una buena cosa, porque Zsiga lo estaba mirando con claras intenciones de hacer lo que Dylan había tenido deseos de hacer. Los Varhidi se despidieron y se marcharon e Yvaylo miró a Dylan.

-         Cumplí con mi palabra y no aparecí hasta que fue estrictamente necesario

-         Comienzo a pensar que es más beneficioso para todos que se queden quitecitos en casa Rybiks  --  dijo Itlar

-         ¡No fastidies Itlar!  --  dijo Luciano

Pero los dos Levjaner se limitaron a reír y volvieron a desaparecer, aunque en verdad pensaban que aquellos dos daban más problemas de los que se considerarían normales, ya que estos parecían perseguirlos a donde quiera que fuesen.


En cuanto James notificó a Istvan que los Arlingthon volvían a Darnley, Istvan se lo hizo saber a Istval y éste se fue derecho a Cleves, y aunque no era su costumbre decidió anunciarse. Mientras esperaba y pensaba que aquello siempre le parecía una pérdida de tiempo, casi pudo escuchar la voz de Edin: Se llaman buenos modales necio, y sonrió para sus adentros.

Una vez que el mayordomo le anunció a Phillipe que el señor Korsacov solicitaba verlo, éste le dijo que lo hiciese pasar enseguida.

-         ¡Istvan, que gusto verte de nuevo!  --  dijo Phillipe avanzando hacia él

-         Gracias pero no, en este caso se trata del Korsacov simpático  --  dijo Istval sonriendo

-         ¡Hombre disculpa!  --  exclamó Phillipe  --  Pero es que no hay forma de distinguirlos

Tal y como había dicho Istvan, Phillipe se mostró encantado de poder ayudarlo ofreciéndole alojamiento y le dijo que dispusiese de su casa como si fuese propia. Pero si bien Phillipe aceptó lo dicho por Istval, Madeleine era otro asunto como comprobaría Istval un poco después cuando se quedaron a solas.

-         Señor Korsacov

-         Sé que no tiene un buen recuerdo de mí, pero la verdad me incomoda mucho tanta formalidad, llámeme Istval por favor

-         De acuerdo  --  aceptó ella  --  ¿Por qué está aquí exactamente?  --  preguntó sin más preámbulo

-         Necesito hablar con su sobrino Derek  --  dijo él igualmente directo, ya que considerando lo que ella sabía y sabiendo que era una inútil pérdida de tiempo intentar ocultarle algo, decidió que no tenía caso

-         ¿Esto tiene que ver con su escandaloso comportamiento o hay otra razón?

Istavl sonrió y luego de tranquilizarla con respecto al escandaloso comportamiento, procedió a contarle lo que sabían de Derek. Inicialmente Madeleine se preocupó al saber todo por lo que habían pasado sus sobrinos y el peligro que corrieron, pero después de eso, el otro asunto llamó su atención.

-         ¿No se supone que solo las mujeres Saint-Cliare podemos reconocerlos?

-         En teoría es así, y esa es la razón que me ha traído aquí, averiguarlo

-         Y suponiendo que sí pueda ¿no está corriendo un riesgo?

-         Sí y no  --  dijo él para confusión de Madeleine  --  Verá, cuando alcanzamos el grado de Lovets, somos entrenados en áreas específicas y relacionadas con alguna habilidad o don que nos haya concedido Maikata Priroda, que en mi caso está relacionado con la habilidad para controlar las mentes

Aunque Madeleine estaba bastante versada en los términos y en muchas otras cosas, arrugó el entrecejo, de modo que Istval interpretándolo como una señal de incomprensión, se decidió por el método práctico y a continuación Madeleine ahogó una exclamación al verse al borde de un acantilado. Sin embargo, su cerebro le envió con rapidez la señal indicada y volvieron al lugar original.

-         Bueno a pesar de que no fue sencillo, debe darme un punto a favor por haberlo conseguido aunque solo fuese por un momento con usted  --  dijo Istval sonriendo

Pero aunque Madeleine asintió, Istval notó que algo la preocupaba porque se había abstraído. Y ciertamente así era, porque en los muchos pergaminos que ella y su tío habían leído y aunque inicialmente la mayoría de ellos no tenían mucho sentido, luego con los sucesos acaecidos o con lo que Edin le había ido contando, algunos de ellos habían ido adquiriendo sentido. Pero ahora con lo que le acaba de decir Istval, se preguntó si entre ellos no habría nada acerca de esto, porque después de todo habían encontrado muchas referencias directas a antiguos miembros de su familia.

-         ¿Madeleine?

-         Disculpe

-         ¿Hay algo que pueda decirme y que me sea de utilidad?

-         Aun no, pero cuando lo sepa le prometo que se lo haré saber

-         Madeleine cuando estuve en su casa, su tío me mostró ciertos pergaminos ¿recuerda?  --  y ella asintió  --  Si es allí donde piensa buscar eso en lo que está pensando, yo puedo ayudar

-         Posiblemente, pero esos pergaminos no están aquí, mi tío solo se trajo aquellos en los que estaba trabajando

-         Sabe que eso no es problema, podemos ir por ellos cuando usted lo disponga

-         De acuerdo  --  dijo ella después de pensarlo un momento  --  Solo voy a pedirle un favor

-         Dígame

-         No le diga nada de esto a mi tío, al menos no hasta que estemos seguros de qué se trata todo esto

-         No se preocupe, no lo haré

Istval también había recordado que cuando vio los pergaminos, notó que aunque ellos conocían muchos, había otros que le habían parecido más dirigidos por Sara a sus familiares y por tanto no les prestó mayor atención, pero sin duda ahora debía hacerlo. 


Cap. 03 En Otras Latitudes…



Aunque Dylan no tenía muchos deseos de salir aquella noche, como Luciano se había ido con Anastasia, él decidió finalmente  ir a una reunión a la que había sido invitado.

En cuanto llegó sintió la presencia Devrig, de modo que se preparó a encontrarse con alguno de los Savaresce y esperaba que fuese Gianfranco y no Giorgio, porque si bien no se llevaba bien con el primero, al segundo simplemente no lo soportaba.

No obstante, sus deseos no se cumplieron porque el que se encontraba allí era precisamente Giorgio, de modo que evitó con diligencia acercarse. En el transcurso de la velada percibió que lo estaban mirando y con el mayor disimulo intentó ubicar la procedencia de la insistente mirada, pero no se trataba de Giorgio como había supuesto, sino de una mujer. Ahora y con más años, Dylan pudo establecer sin ninguna duda que se trataba de una Devrig, de manera que se excusó con las personas con las que hablaba y caminó hacia ella.

-         Mal asunto sarì  --  escuchó la voz de Yvaylo

-         ¿Por qué?

-         Es una Savaresce y de las peores

Sin embargo, y siendo que la mujer también se había movido hacia él, ya no había nada qué hacer.

-         Bona sera Lord Danworth  --  saludó la mujer

-         Mi lady  --  dijo él tomando su mano y depositando un ligero beso en ella  --  Usted me conoce pero debo disculparme ya que no es mi caso

-         Mi nombre es Lucrecia Manfredi, condesa de Arezzio

-         Il mio piacere signora  --  dijo él y ella sonrió

-         Es encantador como se escucha nuestro idioma hablado por un inglés

-         Gracias  --  pero en ese momento Dylan se tensó y unos segundos después escuchó la voz de Giorgio

-         Vaya, vaya el juguete de los Yaroslávich  --  dijo con sorna y aunque Dylan se limitó a mirarlo con frialdad, Yvaylo tuvo que hacer un enorme esfuerzo por no extraer su Dykari y clavárselo en el cuello a aquel infeliz  --  ¿Hablando con los enemigos Danworth?

-         No suelo considerar mis enemigos a todos los que no lleven mi apellido

-         Que generoso, y supongo que debemos sentirnos agradecidos por ello ¿no?

-         Me tiene sin cuidado cómo te sientas, y como ya te dediqué más tiempo del que mereces, desaparece de mi vista  --  dijo en el mismo tono gélido

-         ¿Y qué te hace pensar que puedes darme órdenes? Es posible que…

Sin embargo, no pudo concluir porque acto seguido se sintió aferrado por los brazos y unos segundos después estaba fuera  mirando a dos furiosos Lovets, y uno de ellos era de los especialmente peligrosos.

-         ¿Qué te sucede Sesviastky?

-         La pregunta sería qué te sucede a ti, pero en realidad todos conocemos la respuesta, eres un bastardo infeliz y ahora vas a ir directo a Zatvor

-         ¿Has perdido el juicio? ¿De qué me acusas ahora? ¿De hablar?

-         Acabas de desobedecer una orden directa de uno de tus sizvitels, y eso está penado estúpido.

-         ¡Oh vamos Sesviatsky! Sabemos que él no es un sizvitel

-         Ahí es donde te equivocas por que sí lo es

-         Que a Iziaslav ahora le de por conceder favores a sus mascotas

-         ¡Cierra la boca y no empeores tu situación! ¡Llévatelo!  --  le dijo al Lovet

-         Esto es un atropello y lo sabes

-         Voy a repetírtelo una vez más. Desobedeciste una orden de tu sizvitel y me tiene sin cuidado que lo consideres uno o no, porque tú al igual que todos los Devrigs recibiste la comunicación de tu sozdatel, así que estás incurso en un delito y vas a pagar por ello.

-         ¡No puedes hacerme esto!  --  y ahora Yvaylo sonrió

-         No solo puedo, sino que ya lo hice  --  miró al Lovet y éste sujetó a Giorgio y desapareció

Entre tanto, Dylan había conversado brevemente con al condesa y luego se había excusado marchándose mientras era seguido por la mirada de ésta.

-         Cuidado Lucrecia, hasta para ti él es mucho  --  dijo una voz a su lado

-         No veo por qué, hasta ahora ninguno ha representado mayor problema Pietro

-         Pero sabemos que ese no es cualquiera, es un sizvitel

-         ¿Sabes cuántos príncipes han pasado por mi cama?

-         Prefiero no sacar esa cuenta porque me cansaría, pero insisto, ese no es cualquier príncipe, es un Yaroslávich  --  dijo el tal Pietro  --  ¿Cómo crees que le siente a Avitzedek?

-         Hace mucho tiempo que Avitzedek no se preocupa por lo que hago

-         Supongamos que es así, pero creo que debes saber que Giorgio acaba de ser llevado a Zatvor por contrariar al picolo Lord Danworth

-         No puede ser  --  dijo ella mirándolo con asombro  --  pensé que solo lo habían apartado

-         Pues mientras tú desplegabas tus encantos con el susodicho, yo pensé igual que tú y fui a asegurarme de que se quedase lejos, pero escuché a Yvaylo Sesviatsky cuando le decía que sería enviado a Zatvor

-         ¿Yvaylo?

-         Te lo estoy diciendo, ese sujeto no es cualquiera, al parecer ser el Djali de nuestro querido príncipe de hielo le ha reportado más beneficios de los esperados

-         ¿Enviaste aviso a Avitzedek?

-         Aunque no soy la niñera de Giorgio, sí, sí lo hice pero sospecho que no hará nada, Giorgio ha estado haciendo estupideces y la paciencia de Avitzedek parece haber llegado al límite

-         Posiblemente, pero Zharià y Amaranta son otro asunto, y si bien la primera quizá no se atreva a insistir mucho, Amaranta lo hará.

-         En cualquier caso dudo que puedan hacer algo, nos guste o no por algún motivo Iziaslav lo hizo sizvitel, y contrario a lo que pudiésemos pensar se lo toman muy en serio, algo que Giorgio no hizo cometiendo la estupidez de desobedecerlo y sabemos lo que acarrea desobedecer a un miembro de la familia real, de modo que le espera una agradable temporada en Zatvor.

Si bien ninguno de ellos entendía el por qué Iziaslav había hecho aquello, y aunque como dijo Pietro pudiesen haber pensado que era algo nominal y sin mayor importancia, acababan de comprobar que no era así.


En otro lugar y a muchos kilómetros de allí, Brian sostenía un pleito verbal con André.

-         No adelantaremos mucho si ni siquiera me dejas acercarme a mí familia

-         Brian, creí haber sido claro cuando te dije…

-         Estuve tan cerca de mi hermano como estoy de ti ahora y no sucedió nada  --  lo interrumpió

-         Él es hombre, y el problema se presenta con las mujeres Saint-Claire

-         ¿Y entonces?

-         Ya te lo dije, primero debemos asegurarnos que tu madre no sea capaz de reconocerte, si lo que dices es cierto y ella no practica las artes de las que es heredera, es posible que tengamos una oportunidad

-         André no soy estúpido, el día de la boda de mi hermano a la que no me permitiste asistir, Louis se acercó a ella y no sucedió nada ¿qué más pruebas necesitas?

Y realmente André no necesitaba ninguna prueba, porque como había dicho Brian ya Louis se había acercado a Lady Arlingthon y ésta no había experimentado ningún rechazo, pero André tenía dos problemas. El primero, que la otra Saint-Claire sí lo había hecho, la buena noticia era que Louis había desarrollado la habilidad de desaparecer muy de prisa y ella no había logrado ubicarlo. Y el otro problema era que aun no estaba muy seguro de Brian, porque si bien había logrado que odiase con intensidad a Danworth, no sucedía lo mismo con su madre y estaba muy lejos de sentir nada parecido por su padre, y los planes de André era destruirlos a todos. De modo que si dejaba que Brian se acercase a su familia en las actuales circunstancias, posiblemente lo perdería y era un lujo que no podía darse. Así que decidió poner en marcha sus otros planes.


La noche en la que Derek y James se habían encontrado con Brian, en cuanto el primero se había ido a dormir y agradeciendo que esa noche lo hiciese en su propia cama, James marchó a toda prisa a Levzheir. A pesar de que era tarde, el Lovet que estaba de guardia le dijo a James que Istvan estaba en una reunión con los Levjaner-Lychvychtel, pero siendo que lo que tenía que informar era de la mayor importancia, James le pidió que anunciase su presencia.

Istvan llevaba poco más de año y medio reuniéndose con los Levjaners, con el fin de estudiar concienzudamente los viejos pergaminos donde se conservaban las palabras de Seren. A la fecha y una vez que todos habían aceptado de habían mal interpretado la profecía, lo que buscaban era posibles referencias a los aykeris y a su futuro que les permitiese estar preparados y tomar las medidas necesarias para su protección. Sin embargo, cuando el Lovet anunció la presencia de James, Istvan se puso inmediatamente de pie y le ordenó entrar.

-         Kasny dunheit nym sarìeris [1]  -- saludó el Lovet inclinándose ante los Levjaners

-         ¿Sker advajèvka James?  --  preguntó Istvan después del saludo

-         Sarì los Lothian tienen un Devrig nya

Istvan sabía que eso por sí solo no constituía un motivo para que fuesen a informárselo con tanta urgencia, los hallazgos de nyas que generalmente le eran participados, eran los que habían sido encontrados en situación de peligro o abandono, pero el procedimiento habitual era trasladarlos al Valkinka para ser evaluados por los lijeniks y si sobrevivían luego se les asignaba un zsameni. De modo que esto tenía que obedecer a otra cosa, porque además James había establecido con toda claridad que era un Lothian.

-         ¿Et lavyl?  --  preguntó

-         Se trata de Brian Arlingthon

-         ¡Ilè holls dumi Jhains! [2]

A pesar de que los presentes y en conjunto habían vivido muchísimo más que James, en aquel momento tenían la misma expresión de asombro que debió tener él cuando vio a Brian, y de allí la exclamación general, y en el caso de Istvan, se había quedado como si repentinamente se hubiese convertido en una estatua de piedra.

-         Supongo que no tenemos que preguntarte si estás seguro de ello  --  dijo Darko

-         Lo estoy sarì  --  dijo él  --  estaba acompañado de otros dos sujetos, el Barón d’Auvergne y el Conde de La Fère

-         Hechuras de Andrè de Montreuil  --  dijo Iván con voz sombría

Mientras todos estaban sumidos en sus oscuros pensamientos, Istval hizo repentina aparición, y con su característica y ya conocida manera de ignorar las más elementales normas de cortesía, se fue derecho hacia su hermano.

-         ¿Sker advajevcka dirthàir?  --  pero no requirió de una respuesta  --  ¡Sclaviak haì! ¡Seirv ev zaviar ev edvi zrensetler! [3]  --  exclamó con ira

-         ¡Istval!  --  exclamó a su vez Milorad  --  Danmilarvi syn, ilè greykarik [4]

-         Vamos a tranquilizarnos todos  --  dijo Iliar y luego miró a James  --  ¿Dónde lo vieron?

-         En una recepción en Londres hace unas horas sarì  --  informó James

-         ¿Mencionó algo acerca de ir a su casa?  --  preguntó Kireg

-         Voch sarì  --  negó James  --  Cuando su padre y su hermano le preguntaron al respecto, él dijo que se había comprometido con sus amigos a visitar Francia, y siendo que les había dado su palabra no podía faltar a ella. No obstante, prometió estar de vuelta para la primavera.

-         Istvan  --  dijo Darko llamando su atención

-         Dhavjà James, vuelve con él y…

-         Biagyzlim sarì, si me permites hay algo más que debo agregar  --  Istvan asintió y él continuó  --  Los dos acompañantes de Brian intentaron desviar la atención de Lord Arlingthon cuando protestó por la decisión de su hijo, en su caso lo consiguieron pero no en el de Derek.

-         Eso no es tan extraño, es un Saint-Claire y me imagino que esos sujetos no son especialmente hábiles  --  dijo Aritz

-         Lo extraño no es eso sarì, sino que Derek se dio cuenta de ello

-         ¿Cómo dices?  --  preguntó Iliar

-         Noté que Derek en primera instancia experimentó rechazo por ellos y se dijo a sí mismo que no les resultaban simpáticos, aunque esto es poco común tratándose de un hombre no me pareció tan descabellado siendo como es un Saint-Claire, pero también notó que algo había cambiado en su hermano. Adicional a esto cuando se suscitó la discusión entre su padre y su hermano, y él mismo insistió en que debía ir a conocer a los gemelos, en cuanto los otros dos se dedicaron a desviar los pensamientos de ambos, Derek recordó que ya le había sucedido algo similar, pero después de eso ya no tuve más acceso a su mente, lo lamento  --  Istvan se llevó la mano a la frente pero luego miró a James

-         Vuelve con él pero ten mucho cuidado

-         Ak sarì  --  James se inclinó ante los demás y desapareció

El ambiente quedó tan tenso que casi podía cortarse con un Dykari. Istvan volvió a llevarse la mano a la frente y después de unos segundos miró a los demás.

-         No te hagas eso Istvan  --  dijo Iván antes de qué él dijese nada  --  no es tu culpa lo que está sucediendo, has hecho todo cuanto has creído conveniente y mucho más, aunque en algunos y extraños casos nos está dado conocer los eventos futuros, en el resto solo podemos actuar de acuerdo a lo que nos dictan nuestras conciencias y nuestros instintos

-         Pero sabiendo lo que sé, no debí descuidarlo  --  dijo Istvan con tristeza

-         Syn, Iván tiene razón y esto no es tu culpa, si ese era su destino no habríamos podido hacer nada, aun suponiendo que hubieses tenido un Lovet tras él nada garantiza que éstos sujetos no hubiesen podido darle muerte por ejemplo, así que deja de culparte, eres un Levjaner y estás consciente que los designios de Maikata Priroda son irrevocables  --  concluyó Milorad

-         Istvan, hacía mucho que no enfrentábamos una crisis así y es lógico que sientas el peso de la situación, porque después de todo es la primera vez que te toca a ti como Aridmi hacerle frente, pero te aseguro que lo has hecho de manera inmejorable hasta la fecha y sigo pensando que no había nadie más adecuado para sucederme en el cargo que tú  --  dijo Darko

-         Dyrthàir no creo que la cuestión aquí sea señalar culpables, y si fuese el caso, yo sería aun más responsable que tú, porque cuando encontré al vylnì naradizzirke de André, no me di cuenta de cuáles eran sus verdaderos planes  --  dijo Istval

-         Concentrémonos ahora en qué hacer a continuación  -- dijo Aritz

-         Lo más sensato sería impedirle acercarse a los aykeris, pero veo difícil evitar que se acerque a su familia  --  dijo Iliar

-         Quizá sea conveniente colocar más Lovets en Darnley  --  opinó Kireg

-         Eso puede hacerse  --  dijo Istvan  --  pero debo arreglar que sea dentro de la casa

-         Ahora se nos presenta otro asunto, el joven Derek  --  dijo Milorad

-         Istval, es necesario que te acerques a él y nos digas con exactitud qué podemos esperar

-         ¿Por el camino fácil o por el difícil?  --  preguntó el gemelo

-         Esperaremos a que los Arlingthon regresen a Darnley. Los Saint-Claire están ahora en Cleves y Phillipe no se negará a alojarte, lo que nos servirá al doble propósito de que estés en la zona por si Brian se presenta y al mismo tiempo te acercará a Derek. Dile a Phillipe que haces una investigación acerca de los Lothian, él está al tanto de los problemas entre los Clanes de modo que no se mostrará muy sorprendido y en cualquier caso tú eres el único Lovet que puede manejar eso

-         Hecho  --  dijo comenzando a caminar hacia la puerta

-         Y otra cosa Istval  --  y este se volvió  -- deja a André, no hay nada de lo que podamos acusarlo y solo nos traerá problemas detenerlo de nuevo.

Para todos fue evidente que Istval no estaba muy contento con la orden, pero asintió y se marchó. Aunque la mayoría de los presentes estaba de acuerdo con Istval en eso de que el mundo estaría mejor sin André, Istvan también tenía razón, porque Istval lo había localizado finalmente y lo había metido de cabeza en Zatvor, pero lo único que lo conectaba con el caso de Madeleine Saint-Claire era la declaración de Hinault, pero no habiendo pruebas concluyentes que demostrasen que André había dado ninguna orden en ese sentido, fue una inútil pérdida de tiempo y el muy desagraciado hizo que Hinault cargase con toda la culpa.

-         ¿Qué sabemos de este Saint-Claire?  --  preguntó Darko

-         Por empezar que es muy parecido a su abuelo en muchos aspectos  --  dijo Istvan

A continuación les hizo un relato pormenorizado de lo sucedido con los hermanos Arlingthon, de las conclusiones a las que habían llegado y de las medidas que habían tomado Itlar e Yvaylo para suprimir sus recuerdos.

-         Aunque ambos son perfectamente capaces para ello, o bien algo falló o el remanente está saliendo a flote, pero qué lo hizo salir es la pregunta importante  --  dijo Aritz

-         Hay una tercera opción  --  Iván y todos lo miraron  --  sé que no es común a los humanos, pero partiendo del principio que este no es un humano común sino que es un Saint-Claire aunque sea por línea materna, no debemos olvidar que sigue siendo heredero de una sangre poderosa. De modo que esperemos el informe de Istval, pero pudiese ser que estuviésemos en presencia de uno de esos extraños casos, en los que nacen con la habilidad de controlar su mente con mucho más éxito que cualquiera de su especie, y de ser así, lo que está dificultando el bloqueo no es solo que sea un Saint-Claire sino que además habría que sumarle esa habilidad.

Todos estuvieron de acuerdo en que lo mejor por hacer era esperar por el informe de Istval, pero como había dicho Iván, era perfectamente posible que se tratase de la opción que él dio, y aunque como dijo también eran casos aislados, si resultaba cierto, aquel sería un sujeto muy difícil de manejar hasta para Istval o Iván, que eran los que poseían ese don.



[1] Kasny dunheit nym sarìeris:  Buenas noches mis señores
[2] Ilè holls dumi Jhanis: Por todos los Dioses
[3] ¡Sclaviak haì! ¡Seirv ev zaviar ev edvi zrensetler: ¡Maldita sea! ¡Voy a matar a ese desgraciado!

[4] Danmilarvi syn, ilè greykarik: Tranquilízate hijo, por favor