Henri llevaba un mes encerrado en Zatvor, aunque él no estaba muy seguro de
cuánto tiempo había pasado. Sin embargo, y contrario a lo que sucedía con la
mayoría de los criminales que pasaban por aquel lugar que a los pocos días entraban
en crisis, él había conservado una fría calma.
-
¿Cuánto tiempo lleva este sujeto
siendo un Devrig?
Esto lo había preguntado Iván después de haber pasado sigilosamente por la
celda de Henri y haber estado observándolo durante algunos minutos.
-
Trescientos siete años, según los
registros -- le dijo Istvan --
¿Por qué?
-
¿Sabemos quién fue su izbretel?
Istvan revisó los mencionados registros y proporcionó la información a Iván
que seguía pensativo.
-
Su izbretel fue una mujer de nombre
Charlotte Lautrec
-
Lautrec --
repitió Iván aun con la mirada perdida aunque extendió la mano cuando
Istvan le alcanzó los documentos
Istvan tenía una paciencia extraordinaria, pero uno de los sujetos – aparte
de su hermano – que solía hacérsela perder era Iván. Aquel individuo era condenadamente
bueno en lo que hacía pero igualmente bueno para exasperar a cualquiera. Iván había
nacido dotado de una especial habilidad para el control mental que por supuesto
con su transformación se había multiplicado de forma alarmante en opinión de
los Levjaners de la época, porque hasta donde Istvan sabía, se había vuelto
sumamente peligroso y hasta que no había logrado controlarse, causó la locura o
muerte a más de un desdichado al destrozarles el cerebro. Hasta la fecha, y
aunque Istval poseía la misma habilidad y había otros Lovets que la manejaban
en menor medida incluido él mismo, evidentemente ninguno había alcanzado los
niveles de poder de Iván. No obstante, tenía la odiosa manía de pensar y actuar
de forma inconsulta. Normalmente decía que sus pensamientos iban a una
velocidad indecente y que habría sido imposible ponerlos en palabras, aunque en
opinión de muchos lo que sucedía era que Iván era un loco peligroso de la misma
clase que Istval, aunque por lo general actuaba más apegado a las normas.
De manera que ese día en particular, Istvan habría dado casi cualquier cosa
por saber qué demonios estaba pasando por aquella cabeza, pero aunque sabía que
tenía pocas posibilidades de saberlo si a él no se le antojaba decirlo ya que
la mencionada cabeza era una fortaleza inexpugnable incluso para Iziaslav,
igual le preguntó.
-
¿Iván, por qué el interés en
D’Albret?
-
Es parte de una investigación ¿no?
-
Sí pero…
-
La tal Charlotte ciertamente no se
ocupó de su entrenamiento, era una criatura simple y sin mayor talento, pero su
hermano Bertrand era otro asunto -- aunque Istvan hizo su mejor esfuerzo por
seguir la línea de pensamiento no le encontró lo interesante a todo aquello
-
¿Y..?
-
Es por eso que es importante --
dijo poniéndose de pie -- Nebenhait
rybik [1]
Un segundo después se había marchado dejando a Istvan con el acostumbrado
sentimiento de frustración. Obviamente Iván andaba tras algo, lo difícil era
saber qué, y aunque Istvan asumía que tenía que ver con la investigación acerca
de André, su instinto le decía que había algo más, porque aquel interés en el
pasado de D’Albret no era normal. No obstante, y siendo que los
Levjaners-Leyvychtel no estaban sujetos a sus órdenes y en realidad y en teoría
solo se dedicaban a la enseñanza en el Laki, eventualmente y en casos
especialmente complicados solían prestar su ayuda, conocimientos y experiencia
para la resolución de los mismos, pero seguían estando exentos de rendirle
cuentas a Istvan, de modo que no tenía más alternativa que esperar. Le dio una
hojeada a los documentos que le había alcanzado a Iván y que éste había estado
revisando con aparente desinterés, pero fuera lo fuese que había visto en
ellos, a Istvan se le escapaba y volvió a pensar que lo único que podía hacer
era esperar a que aquel individuo decidiese decirle en qué demonios andaba.
Brian por su parte, había sido transferido al Valkinka después que Iván
solicitase el traslado. El albergue era un castillo veraniego a orillas de un
enorme lago, y era allí a donde eran llevados los Devrigs encontrados en
situación de abandono y donde debían permanecer hasta que se les asignase un
zsameni. A pesar de que el Valkinka no era una prisión, tenía muchas
características de una. Todas las ventanas estaban enrejadas, la edificación
estaba custodiada por varios destacamentos de Havariks y ninguno de sus ocupantes
podía abandonar el castillo sin la debida autorización y compañía.
Todo esto obedecía a que cuando los nyas eran trasladados allí, si bien
podían ser de naturaleza pacífica, había otros que no lo eran y muchos habían
intentado escapar. También era posible que simplemente no quisiesen decir quién
era su izbretel e intentasen volver junto a ellos una vez que eran llevados
allí. Y quizá lo más importante de todo, que muchos llegaban allí muy poco
tiempo después de su transformación y el período de adaptación podía resultar
muy difícil en algunos casos, razón por la cual debían permanecer en
aislamiento.
Cuando Brian fue trasladado al Valkinka pensó algo neciamente, que sería
muy fácil escapar de allí, y aunque Iván fue consciente de ese pensamiento, no
dijo nada y decidió dejar que aquel necio muchachito lo comprobase por sí
mismo.
La primera noche y una vez que Brian se sentía mejor después de las
horrorosas temperaturas de Zatvor, se acercó a la ventana y aferró las rejas
con intención de partirlas. Evidentemente una de las primeras cosas de las que
se había enterado, era que su fuerza había aumentado con la transformación y
aunque había tenido oportunidad de comprobarlo, en esta ocasión el metal no
cedió. Ese día se dijo que posiblemente aun estaba débil después de los días de
encierro, mala alimentación y poco sueño, de modo que se acostó e intentó
dormir.
Al día siguiente observó un comportamiento inmejorable, comió mucho mejor
que en los días previos porque aquello también era importante, pero evitó
hablar con los demás residentes de aquel lugar, ya que en cualquier caso no
pensaba quedarse. En la noche y cuando solo escuchaba de manera lejana los
gritos de alguien, se levantó e intentó de nuevo con la reja pero con los mismos
resultados.
-
¡Maldición! --
exclamó
-
Yo en tu lugar dejaría de
intentarlo -- escuchó a sus espaldas y se volvió
-
¿Tú otra vez? --
preguntó del peor humor al ver a Iván recostado de la puerta
-
Te sugiero dormir en lugar de perder
el tiempo allí -- dijo él
-
No es asunto tuyo lo que yo haga con
mi tiempo
-
Eso puede o no ser cierto, en
cualquier caso has lo que quieras pero no lograrás nada
-
¿Por qué no? ¿Acaso me dieron algo
para peder mi fuerza? -- e Iván rió
-
Dime algo niño --
dijo sin abandonar su posición
-- ¿Existe la posibilidad de que
hayas escuchado hablar del Daearprin?
-- pero por la cara de
desconcierto de él, Iván supo que no
-- Ya me lo imaginaba
-
¿Qué demonios es eso?
-
La única cosa que no podrás romper
por mucho que te esfuerces
Sin agregar nada más y sin despedirse, abandonó la habitación de la misma
forma inopinada que había llegado. Brian se quedó preguntándose si lo que le
había dicho sería cierto y por qué André no se lo había dicho. Mientras que
Iván iba con una sonrisa en los labios y pensando que Montreuil era el mayor de
los imbéciles para fortuna de todos ellos. Por lo visto se había dedicado
exclusivamente a envenenar la mente de aquel chico en contra del Rybik y de su
propio padre, omitiendo hasta las informaciones más básicas acerca de su nuevo
mundo. De modo que Iván pensó que solo había dos alternativas, o bien André era
decididamente estúpido, o simplemente
quería a Brian para un solo propósito y luego se desharía de él, y
aunque esto último lucía muy probable y aunque fuese cierto, pensaba que la
primera alternativa seguía siendo cierta también.
Iziaslav había tenido pocos amigos, pero Milorad y Janos podían contarse
entre ellos, de modo que en cuanto Milorad recibió su llamado acudió en forma
inmediata.
Janos, Iziaslav y Milorad habían crecido juntos, aunque Janos era tres años
mayor que ellos y se comportaba más como un guardián la mayor parte del tiempo.
En la época del compromiso de Janos y Anitchka y aunque ellos solo tenían
dieciséis años, por ser parte de la familia real se suponía que ya debían haber
escogido mujer también, ninguno de los dos estaba muy contento con las elecciones
hechas por sus padres, pero Iziaslav estaba en desventaja con respecto a
Milorad, porque siendo el hijo del Hlavary estaba en la obligación de procrear
la descendencia esperada con mayor prisa, mientras que Milorad al ser solo
sobrino del mismo individuo estaba menos presionado. Sin embargo, él había
ayudado a Iziaslav a deshacerse de su no deseada mujer por el sencillo método
de acusarla de no respetar el acuerdo y
mantener una relación clandestina con otro individuo. Aquello le había costado
la vida a los dos implicados pero ellos habían logrado su objetivo, había sido
algo cruel, pero nada extraño para los usos y costumbres de la época. En el
caso de Milorad había sido menos problemático e igualmente se había desecho de
la que le correspondía.
Cuando los Savaresce habían matado a Anitchka, Milorad se las vio negras,
porque tanto Iziaslav como Janos estaban desechos, pero en el caso de Janos
casi pierde la razón, de modo que tuvo que invertir mucho tiempo en ayudarlo a
salir del pozo oscuro donde había caído porque siendo hijo de un Levjaner, ya
Milorad iba camino a convertirse en uno y tenía la formación para ello. Pero
aparejado a ocuparse de la salud mental de Janos y la emocional de Iziaslav,
seguían persiguiendo a los Savaresce y cuando llegaron hasta el asentamiento
donde estaban Achille y Constantino – padre y hermano de Avitzedek – él
participó con la misma furia sanguinaria en contra de aquellos individuos y fue
el que protegió a Iziaslav mientras cortaba la garganta de Achille frente a
Avitzedek y Janos hacía lo mismo con Constantino, y si Avitzedek se había
salvado fue porque tuvieron que defenderse de los que acudieron en auxilio de
sus jefes y Avitzedek logró escapar.
Cuando Milorad había conocido a Jovanka, había perdido por completo la
cabeza y estaba dispuesto a renunciar hasta a su voto de obediencia si era
necesario, y era algo que lucía muy probable cuando se enteró que ella había
sido prometida a Gregori Massarik que era uno de los capitanes de Iziaslav. Sin
embargo, Janos le sugirió que antes de hacer una barbaridad hablase con
Iziaslav, porque Janos estaba seguro que él tendría en mucha más consideración una
simple petición de Milorad que todos los derechos juntos de Massarik, que entre
otras cosas era un individuo con el que él no tenía las mejores relaciones y
que se la pasaba pregonando un parentesco que de existir, era demasiado lejano.
Y así fue como Milorad había obtenido a su mujer y el odio eterno de Massarik.
-
¡Milorad, zrensetler nekasny! -- exclamó Iziaslav al verlo entrar -- ¿Es
que tengo que amenazarte para poder verte?
-
No digas estupideces
hombre, sabes que vendré siempre que me necesites, pero mis ocupaciones en el
Laki consumen todo mi tiempo
-
¿El Laki o la
dulce Jovanka? -- preguntó con malignidad y Milorad gimió
internamente, porque aunque habían pasado cientos de años, Iziaslav seguía
molestándolo por el mismo asunto
-
Nym dharahyri avaerì duahiriv zaviarjei nè etvi
genblik [2] --
dijo Milorad en forma críptica pero Iziaslav soltó la carcajada
Después que dejó de reír en forma muy poco
misericordiosa en opinión de Milorad teniendo en cuenta que lo que estaba en
juego era su cabeza, preguntó por el motivo de su urgente llamado, y él le
expuso la razón.
-
Pues no era
necesario que te molestaras, porque esa es la razón por la que Jovanka quiere
matarme -- le dijo
-- A primera hora se presentó
Istval en casa hecho una furia porque había ido a ver a Istziar y ella le dijo
que las cosas entre Derek y ella se habían arreglado y estaban marchando, de
modo que ya puedes imaginar el resto
-
Supuse que no
iba a gustarle pero no pensé que el aykeri se opusiera
-
Iziaslav, solo
una cosa te he pedido en toda mi vida
-
Y aun no sé si
me agradeces que te la haya concedido o te arrepientes de ello
-
No seas necio
hombre, a veces creo que tú criaste a Iván y a Iliar que parecen igualmente
decididos a hacerme la vida miserable por el mismo asunto --
pero Iziaslav se limitó a reír porque conocía bien a los personajes, sin
embargo, al ver la seriedad de Milorad dejó de hacerlo
-
¿Qué sucede
Milorad? ¿Qué es lo que quieres pedirme?
-
Lo que teme
Jovanka, Istval y todos a decir verdad, es que Istziar quiera transformar a
Derek, de modo que si mi hija llegase a hacerlo ¿puedo esperar que no sea
castigada con excesiva crudeza?
-
Puedes esperar
mucho más que eso priyatel -- le dijo acercándose y colocando las manos
sobre sus hombros -- no lo será en lo absoluto, pero adviértele
que su vida se convertirá en un infierno si intenta forzarlo y no dará
resultado, tienes mi autorización para decirle que eso fue lo que arruinó mi
relación con Seren
-
Dhavjà
Iziaslav
Después
de esa conversación Iziaslav se quedó más tranquilo y confiaba que la kandly quizá
tuviese más suerte que él, porque a pesar de saber que los designios de Maikata
Priroda se cumplían quisieran o no, él no iba a rendirse sin luchar.
Patrick
Bride que había sido designado por Istvan como el Lavny de los Lovets y
Havariks destacados en Inglaterra, y había mantenido con éxito el orden. Había
instaurado un régimen perfectamente organizado en Livingstone, que ahora sin
duda tenía todo el aspecto de una guarnición militar, el único dolor de cabeza
de Patrick era Kendall Arlingthon, porque aquel individuo parecía decidido a
meterse en problemas. Andrew Hill que normalmente era la mano derecha de
Patrick, había decidido encargarse él mismo del problemático individuo, pero
hasta la fecha y aunque no había detectado la presencia de ningún Devrig que
intentase acercarse a Arlingthon, él seguía mezclándose en situaciones
peligrosas y haciendo que ellos tuviesen que sacarlo de ellas. Patrick había
decidido seguir la misma línea de pensamiento de Lucien, de modo que mando a
investigar a la amante de Kendall, el problema que se les presentó fue que
aquel sujeto cambiaba de mujer como de camisas, de modo que aquel extraño
comportamiento puso en alerta a los Lovets y estaban seguros que allí estaba la
clave. Sin embargo, las pesquisas en relación a Arlingthon tuvieron que ser
suspendidas por la convulsa situación general.
Las
cosas en Inglaterra seguían agitadas, Carlos I había intentado que John Felton
fuese torturado antes de ser ejecutado por el delito de haber asesinado al
Duque de Buckingham, pero como esto fue rechazado unánimemente por los jueces y
en su lugar simplemente sería colgado, el monarca estaba furioso.
A
finales de noviembre a pocos días de la ejecución de John Felton, la agitación
en las calles de Londres era mucha. Buckingham era tremendamente impopular
debido a la corrupción que lo rodeaba y la arrogancia con la que se condujo
siempre, de modo que Felton pasó a ser casi un héroe al darle muerte a
Buckingham y la gente estaba en total desacuerdo con la pena de muerte que se
le había impuesto, algo que los hombres de Swaney aprovecharon diligentemente
para agitar más las aguas.
El día
de la ejecución, Kendall estaba en Londres y Derek que como de costumbre lo
acompañaba cada vez que él viajaba, le había pedido regresar en previsión de lo
que pudiese suceder, pero solo consiguió que su padre la emprendiese en su
contra y para sorpresa de Derek en contra de un ausente Dylan. Esto encendió
una señal de alarma en la mente de Derek que nunca había oído a Kendall
expresarse en aquellos términos de su amigo. No obstante, no tuvo ocasión para
pensar mucho en ello ese día, porque tuvo que ir tras su padre que se había
empeñado en asistir a la ejecución.
-
James, esto está mal --
dijo el chico una vez que habían abandonado la casa y se dirigían
Tyburn, lugar donde se llevaría a cabo la ejecución
-
Lo sabemos, Patrick ordenó redoblar el
personal
Sin
embargo, cuando llegaron al lugar, James sujetó a Derek y éste lo miró con
curiosidad, pero James deslizó con celeridad algo en su bolsillo.
-
¿Qué…?
-
Esperamos que no sea necesario, pero de
ser así úsalo
Derek
se llevó la mano al bolsillo y sintió el filoso metal, pero siendo que nunca
iba desarmado, conjeturó que se trataba de un Dykari.
-
James esto…
-
No queremos que te desangres -- le
dijo el Lovet
Derek
no dijo nada más y siguieron a Kendall que ya se había adelantado. Derek nunca
había presenciado una ejecución pública y le pareció un espectáculo cruel,
desagradable y muy inapropiado para niños que abundaban entre la multitud, pero
lo que más lo preocupaba era que los Lothian decidiesen montar un numerito como el de Ipswich con tantos
niños presentes. Sin embargo, lo tranquilizó un poco el ver tantos Lovets
esparcidos por los alrededores y entre la gente, y si él podía verlos, sin duda
los hombres de Swaney también y esperaba que fuese suficiente para disuadirlos
de hacer estupideces. Vio a Dylan acercarse a su padre pero le hizo un gesto a
Derek para que guardase silencio, y después de situarse tras Kendall aceleró su
energía y el chico dejó de verlo.
Después
de la ejecución la gente comenzó a retirarse y Derek pensó que después de todo
su instinto le había fallado y estaba contento de que así fuese, pero mientras
se dirigían hacia su carruaje, escucharon un grito y enseguida el ruido de
cosas que se estrellan contra las paredes. Todo aquel barullo procedía de una
taberna y Derek vio que los Lovets comenzaban a quitar a la gente de las calles, mientras otro grupo se dirigía a
la fuente de disturbio, pero mientras esto sucedía Derek sintió que se le
erizaba el vello de la nuca y se giró.
-
¡James!
-- exclamó
Por el
otro lado de la calle y donde se encontraba el patíbulo, venía una horda de
Devrigs. Derek se preguntó con qué fin, porque si la idea era causar caos, el
momento era mientras todos estaban reunidos viendo la ejecución, pero
ciertamente los Lovets no iban a detenerse a averiguarlo y ya corrían a
hacerles frente. Sin embargo, a Derek aquello seguía pareciéndole extraño.
-
Vamos Derek -- lo
urgió James
-
Papá…
-
Ya Dylan se hizo cargo -- le
dijo James
Sin
embargo, mientras ellos hablaban y en medio del griterío escucharon que alguien
vociferaba que había una revuelta en las cercanías del palacio de St. James. Derek
iba a decirle algo a James pero en ese momento apareció Andrew al lado de
ellos.
-
Tuvimos que sacar a Patrick, un nelegasi
le atravesó la garganta y falló solo por unos centímetros pero está muy mal.
Saca al chico Saint-Claire de aquí y luego ponte al frente de los Lovets que
están cubriendo el Palacio de Buckingham
Todo
esto fue dicho en forma apresurada y desapareció, pero Derek no estaba de
acuerdo con esas órdenes y emprendió la carrera en dirección a St. James.
Extrajo el Dykari que le había dado James y comenzó a hundirlo en los cuellos
que se le ponían al alcance.
Los
Lovets eran sujetos bien entrenados, de modo que el grupo encargado de despejar
las calles y poner a salvo a las personas ya lo habían hecho y Derek lo que
tuvo fue la horrorosa visión de los Lovets matando Devrigs pero eso no lo
detuvo. Sin embargo, de pronto todo pareció detenerse, los Lovets
desaparecieron de su vista y se sintió que James lo sujetaba, pero a
continuación vio a Yvaylo a solo unos pasos de donde estaba él y
definitivamente Derek no estaba preparado para lo que siguió, porque acto
seguido desde el punto donde se encontraba parado Yvaylo, se levantó una
columna de fuego que partió en dirección a los Devrigs y en cuestión de
segundos arrasó con todo a su paso. Cuando Yvaylo se volvió para hacer frente a
los Devrigs que venían de Tyburn, Derek vio que sus ojos eran dos rubíes
peligrosamente brillantes, James lo empujó hacia el piso y Derek sintió la ola
de calor que pasó por encima de ellos. Cuando volvió a abrir los ojos, se
encontraba en su casa de Londres aun preguntándose que demonios había sido todo
aquello y sí realmente había sucedido lo que acababa de ver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario